Los equipos de jardinería y limpieza no han dejado de trabajar durante el estado de alarma para garantizar la desinfección y limpieza de las diferentes zonas sujetas a los contratos públicos de los diferentes municipios.

La empresa ha reincorporado 51 trabajadores afectados por el ERTE que se presentó a mediados de marzo por el decreto del estado de alarma.

Àuriafil empieza a recuperar paulatinamente su actividad habitual. Nueve semanas después de la publicación del estado de alarma, la entidad ha comenzado a reincorporando parte de su personal, si bien durante todas las semanas de confinamiento no ha dejado en ningún momento de prestar los servicios esenciales con un equipo profesional reducido. Estos servicios han sido los de jardinería y limpieza para garantizar la desinfección e higienización de espacios urbanos y equipamientos, de acuerdo con los contratos públicos que hay en vigor con diferentes municipios.

La profesionalidad y el compromiso de la Fundación se ha mantenido y sostenido durante estos primeros 60 días, cooperando y colaborando con las diferentes administraciones públicas para mantener esta limpieza, desinfección y mantenimiento de las zonas; circunstancia que desacredita algunas afirmaciones publicadas por algunos medios de comunicación local.

La Fundación Privada para la Inclusión Laboral Àuria, que es un centro especial de trabajo (CET) que ocupa personas con discapacidad, ha comenzado a incorporar esta semana 51 trabajadores de la plantilla afectados por el ERTO de Causa Mayor – Regulación Temporal del Empleo en el Departamento de Trabajo de la Generalidad de Cataluña- a raíz de la situación de crisis generada por la irrupción del coronavirus. Una medida que fue necesaria de tomar a mediados de marzo ante la imposibilidad de mantener la actividad industrial o servicios específicos de algunas unidades de trabajo.

Ahora, la situación revierte y el objetivo de la entidad es desafectar y el mayor número posible de trabajadores de forma progresiva, y conseguir, con todas las medidas de seguridad y prevención, el pleno funcionamiento de la planta industrial.

El CET, tiene una misión clara de vocación social y compromiso con el entorno, por lo que, desde el primer momento, se puso a disposición para seguir prestando servicios esenciales sujetos de los diferentes contratos con la administración pública, garantizando y contribuyendo a la desinfección y limpieza de los espacios públicos de los diferentes municipios. De la plantilla de 175 trabajadores, 49 profesionales han continuado trabajando para hacerlo posible. Actualmente, estos equipos se han ampliado de acuerdo con las indicaciones del Gobierno y el Estado, aplicando una política de prevención escrupulosa y responsable.